El cerdo ibérico, criado de forma tradicional, se alimenta en los últimos meses de su vida de manera natural, consumiendo, fundamentalmente, bellotas que encuentra en las dehesas. Las bellotas, fruto del Quercus (encina), son ricas en ácido oleico.

Los beneficios de la dieta mediterránea, son bien conocidos. A ella se atribuye el menor riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares que presentan los españoles.El jamón ibérico es un producto ESTRELLA, que actúa entre sus consumidores como factor de imagen y prestigio.

UN PLACER IBÉRICO

Estudios recientes confirman la riqueza de la grasa del cerdo ibérico en ácido oleico, en propiedades similares a las encontradas en la bellota.

El ácido oleico tiene una doble ventaja: de un lado, su neutralidad sobre el colesterol sanguíneo -ni lo aumenta, ni lo desciende-, y de otro, su resistencia a oxidarse.